En un pueblo sin nombre vivían cinco familias. Por eso todos se conocían y se querian mucho. Todas las familias tenían hijos, de tres, cuatro y cinco años. En las tardes estos niños se juntaban en el parque. Jugaban a las escondidas, a las carreras, a la pelota, y muchas cosas más. Pero tenían un juego que era su preferido, se llamaba “Las adivinanzas”. Las adivinanzas eran muy divertidas para ellos, uno de los niños debía pensar en un objeto que estuviera en el parque y los demás deberían adivinar de qué se trataba, tenían que hacer preguntas sobre la palabra misteriosa para tener mas ayuda.
Gustavo, uno de los niños, pensó en la palabra “árbol”, los demas niños preguntaban :

-¿es alto?, ¿es duro?, ¿es liviano?, ¿es de color rojo?. . Sigue leyendo

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