Este refrán que todos hemos usado, salió de los talleres mecánicos: donde los mecanicos más veteranos mandaban a los novatos a buscar una llave de tuercas española… de calibres 13 mm en un extremo y 14 mm en el otro. Existen las llaves de calibres 6-7, 8-9, 10-11, 12-13, 14-15, 16-17, 19-22, 19-24, 24-27, 28-29 y 30-32.

Pero la llave 13-14 no existe. Con lo cuál imaginaos la mofa general en el taller al ver al pobre aprendiz buscar desesperado una llave que en realidad no existe… Por lo que este popular dicho realmente salió de una novatada.