Esta es la curiosa historia de aquel pueblo habitado por veraces y mentirosos en donde la mitad era cuerdo y la mitad loco.

Los veraces cuerdos solo hacen afirmaciones ciertas (son exactos y honestos)
Los veraces locos solo hacen afirmaciones falsas (Por error, no intencionadamente)
Los mentirosos cuerdos solo hacen afirmaciones falsas (Por deshonestidad, no por error)
Los mentirosos locos solo hacen afirmaciones ciertas (Creen equivocadamente que mienten)

Cierta vez, tres investigadores visitaron la ciudad en días sucesivos y hablaron con el alcalde. Al regresar, compararon sus experiencias.

Investigador 1: – Le pregunté al alcalde si era un veraz-cuerdo. Me contestó (si o no), pero no pude deducir que era-.
Investigador 2: -Yo le pregunté si era mentiroso-cuerdo, y de su respuesta (si o no) tampoco pude deducir que era-.
Investigador 3: -Pues yo le pregunté si era mentiroso-loco, y de su respuesta (si o no) no pude saber que era-.

¿El alcalde era veraz o mentiroso, era loco o era cuerdo?