Andrómeda es hija de Cefeo, rey de Etiopía, y de Cassiopea o Casíope. Su madre se jactó un día de ser más hermosa que todas las Nereidas, por lo que Posidón, ofendido, inundó el país y envió un monstruo. Consultado el oráculo de Ammón, anunció que la única solución era exponer a Andrómeda al monstruo, por lo que fue atada a una roca en la costa. En este punto llegó Perseo, que regresaba de matar a la Gorgona, y al momento se enamoró de ella.  Acordó con Cefeo que, si mataba al monstruo, le concedería la mano de Andrómeda, y ambos realizaron su parte en el pacto. Se opuso sin embargo Fineo, tío y prometido de Andrómeda, y atacó con sus hombres a Perseo, pero el héroe les rechazó fácilmente, pues, dejando ver  a sus enemigos la cabeza de la Gorgona, los convirtió en piedras.

Vivió con Perseo en Tirinto dándole varios hijos: Alceo, Méstor, Heleo, Electrión, Esténelo, Perses, de quien decían descender los Persas y una hija, Gorgófone. Cuenta Eurípides en sus Andrómeda que, a su muerte, la heroína fue convertida en una preciosa constelación.

Andrómeda es una constelación que se halla al sur del ecuador de nuestra galaxia, por tanto al sur de la Vía Láctea; limita al norte con las ricas constelaciones de Cassiopea y Perseus que se hallan en el ecuador de nuestra galaxia; al este con la constelación de Lacerta, al sur con Pegasus, Piscis y Triangulum y al oeste con Perseus. Andrómeda se caracteriza por observarse cúmulos estelares al norte de la constelación, las zonas más ricas desde el punto de vista estelar, y a medida que nos adentramos hacia el sur observamos la disminución de densidad estelar y la aparición de las primeras galaxias.