Aún recuerdo el primer campamento en que tumbada sobre una toalla asistía a mi primer taller de estrellas, para lo que nunca hayan asistido a uno, explicaré en que consiste, por la noche tumbado bajo el cielo ( a ser posible alejados de la contaminación lumínica) se cuentan las leyendas que acompañan a las constelaciones, la primera leyenda que aprendí fue esta: la de la Osa Mayor

Dice la mitología griega que el gran dios Zeus se encaprichó con la ninfa Callisto de la diosa Diana, de la cual se disfrazó Zeus para acercarse a la ninfa hasta conseguir hacer el amor con ella. Como Callisto quedó embarazada y Diana se dio cuenta de lo acontecido cuando tomaba un baño con todas sus ninfas, la apartó de sí. Hera, la esposa de Zeus escuchó que Callisto había parido a su hijo Arkas, por lo que en un ataque de celos, la convirtió en un oso.

Años después, Arkas encontró un oso al que, por miedo, intentó matar. Zeus, sabiendo que se trataba de madre e hijo, los tomó y colocó entre las estrellas como dos resplandecientes y vecinas constelaciones. Hera, enfadada por esto, se sumergió en el océano en busca de Thethys y Oceanos, a los que contó la historia y pidió un favor : que el oso (la constelación Ursa Major) nunca tocara el agua. Por eso, según la mitología, el Gran Oso nunca toca el horizonte. (Metamorfosis, libro II, de Ovidio).