La primera semana de vida de estos gemelos, cada uno en una incubadora. Aparentemente uno no se esperaba que sobreviviera. Una enfermera del hospital, en contra de las reglas del hospital, puso a los bebés en la misma incubadora. Cuando los pusieron juntos, el más sano de los dos, puso su brazo sobre su hermana, “abrazándola”.

El ritmo del corazón del bebe mas pequeño se estabilizó y su temperatura se normalizó. Ambos bebés sobrevivieron. Y el hospital cambió sus normas después de ver el efecto que produce el estar juntos los bebés.
ABRAZAR….. una grandiosa medicina. Transfiere energía y es un gran estímulo emocional. Dicen que necesitamos cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho para mantenernos, y doce para crecer. No sólo es bueno, es NECESARIO….